Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1985 y desde el 2005 integrada en la Red de Juderías Españolas, conocida por su muralla, la imagen de marca más reconocible de la ciudad castellana, en ella convivieron judíos, mudéjares y cristianos, dejando todos ellos su huella palpable en sus rincones.

Reportaje completo publicado para la Revista Chic.