El Parque del Buen Retiro, con 125 hectáreas y más de 15.000 árboles, atesora un patrimonio natural que es un verdadero regalo para los madrileños y también para los visitantes foráneos que lo conocen por primera vez. Durante los días otoñales sus jardines de árboles caducifolios muestran un maravilloso y pictórico cromatismo de tonos ocres, amarillos y rojizos, convirtiendo en un verdadero placer un paseo bajo sus ramas y las hojas húmedas que descansan en sus caminos…

Reportaje completo publicado en la Revista Chic.